Numerosos estudios e investigaciones corroboran los beneficios que la práctica del Mindfulness (tipo de meditación basada en la atención plena) tiene, demostrando como se producen cambios significativos en la forma de pensar, sentir y actuar de aquellas personas que la entrenan. Se trata de una técnica terapéutica de tercera generación, sus beneficios están científicamente demostrados y ha sido reconocida por instituciones universitarias y de salud de muchos países como un recurso eficaz para reducir los niveles de estrés.

El Mindfulness es una forma particular de consciencia conocida como atención plena, originaria de las tradiciones filosóficas procedentes de Asía. Estas prácticas han sido adaptadas y refinadas para ser utilizadas en el ámbito médico y psicológico; de hecho cada vez más psicólogos abogamos cada día por impartir programas de Mindfulness dentro de nuestro trabajo en las sesiones de psicoterapia.

Nuestra realidad a veces nos provoca estrés y angustia y en muchas ocasiones no la podemos cambiar, pero si podemos modificar nuestra manera de percibirla y nuestra actitud frente a ella.

Habitualmente somos presa de patrones generados por los hábitos (de pensamiento, de sentimientos y de acción) que reduce la alegría de vivir o nos impide ver las posibilidades que tenemos a nuestro alcance:

A veces rumiamos y nos obsesionamos por determinados asuntos y/o sufrimos anticipando la posibilidad de que un acontecimiento suceda.
– En otras ocasiones, en nuestra rutina diaria vamos acelerados y eso hace que generemos otro mal de nuestro tiempo: la multitarea. Hacemos varias cosas a la vez y no prestamos la suficiente atención a cada una de ellas, con lo que nuestro cerebro se fatiga y la calidad de la tarea disminuye.
– También la ansiedad puede venir generada por el dolor físico o emocional crónico que nos limita y no nos permite vivir con una buena calidad de vida.
Por todo esto se hace necesario salir de ese círculo vicioso para poder conseguir el bienestar y el equilibrio que todos deseamos tener en nuestra vida. Existe un poder insospechado en el hecho de vivir con plena consciencia cada momento vital, pudiendo reducir el estrés y la ansiedad que sentimos en el día a día. El Mindfulness y la práctica de la atención plena nos ayudan a conseguirlo.

El Mindfulness no es otra cosa que tomar conciencia de nuestra experiencia en cada momento y gestionar de forma más competente y saludable los pensamientos, emociones y conductas, y es hoy por hoy, una alternativa eficaz a la medicación y sobre todo una herramienta de prevención contra las enfermedades derivadas del estrés.

Para que un programa de Mindfulness sea eficaz y se puedan empezar a observar resultados óptimos es necesario que se practique como mínimo 8 semanas durante 20 minutos diarios.

Las ventajas de practicar la atención plena son muchas:
1. Reduce el estrés y la ansiedad.
2. Aumenta las emociones positivas.
3. Mejora la percepción del dolor tanto físico como emocional.
4. Ayuda a aclararnos en nuestras metas importantes.
5. Cambia la manera de percibir las preocupaciones, problemas y miedos.
6. Mejora la capacidad atención y concentración.
7. Aumenta el autocontrol emocional.
8. Amplia el estado de conciencia.
9. Mejora general del estado de ánimo triste y deprimido.
10. Ayuda a identificar las verdaderas prioridades en la vida y que la conducta sea coherente con ellas.
11. Mejora la calidad del sueño.
12. Incrementa la sensación de satisfacción y bienestar general.

Tras años de práctica y estudio sobre el Mindfulness (atención plena, conciencia lúcida) estoy convencida de la eficacia de este método, así que espero, de corazón, haberte animado a querer indagar más sobre el tema, con ánimo exploratorio e interés, ya que puede suponer un cambio para tu vida.

“La clave está en olvidarse de la felicidad como destino y empezar a considerarla una forma de viajar. La felicidad no es un objetivo sino la consecuencia de cierta forma de vivir y de pensar”. Ruth A. Bear

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