Las personas somos seres sociales, desde que nacemos necesitamos relacionarnos con nuestro entorno, con otras personas. Debemos relacionarnos de manera eficaz para sentirnos bien y así poder satisfacer nuestra necesidad de pertenencia al grupo y para ello tenemos que desarrollar habilidades sociales que nos ayuden a conseguirlo.

El estudio de las habilidades sociales ha experimentado un notable auge en los últimos años. Nuestra propia experiencia personal nos indica que pasamos un alto porcentaje de nuestro tiempo en alguna forma de interacción social ya sea diádica o en grupo y tenemos experiencia de que las relaciones sociales positivas son una de las mayores fuentes de autoestima y bienestar personal. Al mismo tiempo, comprobamos que la competencia social de un sujeto, tiene una contribución importante en su competencia personal puesto que hoy en día el éxito personal y social parece estar más relacionado con la sociabilidad y las habilidades interpersonales del sujeto que con sus habilidades cognitivas e intelectuales.

Por eso, es importante detectar que tipo de comunicación establecemos con los demás, así sabremos si nos estamos relacionando bien o no y el motivo, en muchas ocasiones, de que no nos sintamos bien. La manera más eficaz y correcta de comunicarnos es la asertiva, pero todos sabemos que hay personas que les cuesta relacionarse por problemas de inseguridad, timidez, los cuales pueden tener un estilo pasivo a la hora de comunicarse. Otras personas, sin embargo, desarrollan un estilo agresivo en la comunicación.

A continuación expongo las características de cada unos de los estilos de comunicación. Te ayudará a identificar cuál es el tuyo, a saber cómo te relacionas con los demás.

LA PERSONA NO-ASERTIVA, PASIVA O INHIBIDA

La persona no-asertiva no defiende los derechos e intereses personales. Respeta a los demás, pero no a sí mismo.

Comportamiento externo:
­ – Volumen de voz bajo / habla poco fluida / bloqueos / tartamudeos/ vacilaciones / silencios / muletillas (esto…no?)
­ – Huida del contacto ocular / mirada baja / cara tensa / dientes apretados o labios temblorosos / manos nerviosas/ postura tensa, incómoda
­ – Inseguridad para saber que hacer y decir
– Frecuentes quejas a terceros (“Nome comprende”, “es un egoísta se aprovecha de mí”)

Patrones de pensamiento:
­ – Consideran que así evitan molestar u ofender a los demás. Son personas “sacrificadas”
­ – “Lo que yo sienta, piense o desee, no importa, importa
­ – “Es necesario ser querido y apreciado por todo el mundo”
­ – Constante sensación de ser incomprendido manipulado, no tenido en cuenta

Sentimientos y emociones:
­ – Impotencia / mucha energía mental, poca externa / frecuentes sentimientos de culpabilidad / baja autoestima / ansiedad / frustración.

Este tipo de conductas tiene unas lógicas repercusiones y consecuencias para la persona que las realiza. Algunas son:
1. La pérdida de autoestima.
2. A veces, la pérdida del aprecio de los demás
3. La falta de respeto de los demás.
4. Pueden presentar problemas somáticos, es una forma de manifestar las grandes tensiones que sufren por no exteriorizar su opinión ni sus preferencias.
5. En ocasiones tienen repentinos estallidos desmesurados de agresividad, que son fruto de una acumulación de tensiones.

LA PERSONA AGRESIVA

Defiende en exceso los derechos e intereses personales, sin tener en cuenta los de los demás. A veces, no los tiene realmente en cuenta, otras, carece de habilidades para afrontar ciertas situaciones.

Comportamiento externo:
­ – Volumen de voz elevado / a veces: habla poco fluida por ser demasiado precipitada / habla tajante / interrupciones / utilización de insultos y amenazas
­ – Contacto ocular retador / cara tensa / manos tensas / postura que invade el espacio del otro / tendencia al contraataque

Patrones de pensamiento:
­ – “Ahora sólo yo importo. Lo que tú pienses o sientas no me interesa”
­ – Piensan que si no se comportan de esta forma, son excesivamente vulnerables
­ – Lo sitúan todo en términos de ganar-perder
­ – Pueden darse las creencias: “hay gente mala y vil que merece ser castigada” y/o “lo paso mal cuando las cosas no salen como yo quiero que salgan”

Emociones y sentimientos:
­ – Ansiedad creciente
­ – Soledad / sensación de incomprensión
­ – Baja autoestima
­ – Sensación de falta de control
­ – Enfado cada vez más constante y que se extiende a cada vez más personas y situaciones

Como en el caso de las personas no asertivas, los agresivos sufren una serie de consecuencias de su forma de comportarse:
1. Generalmente, rechazo o huída por parte de los demás.
2. Conducta de “círculo vicioso”, al ver a la otra persona enfadada aumenta su agresividad.
No todas las personas agresivas lo son realmente en su interior: la conducta agresiva y desafiante es muchas veces una defensa por sentirse excesivamente vulnerable ante los ataques de los demás o bien es una falta de habilidad para afrontar situaciones tensas.

LA PERSONA ASERTIVA

Las personas asertivas conocen sus propios derechos y los defienden, respetando a los demás, es decir, no van a “ganar”, sino a “llegar a un acuerdo”. Digamos que la asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás.

Comportamiento externo:
­ – Habla fluida / seguridad / ni bloqueos ni muletillas / contacto ocular directo, pero no desafiante / relajación corporal / comodidad postural
­ – Expresión de sentimientos tanto positivos como negativos / defensa sin agresión / honestidad /capacidad de halar de propios gustos e intereses / capacidad de discrepar abiertamente / capacidad de pedir aclaraciones / decir “no” /saber aceptar errores
­ – Conocen y creen en unos derechos para sí y ara los demás
– Sus convicciones son en su mayoría “racionales”

Sentimientos y emociones:
­ – Buena autoestima / no se sienten inferiores ni superiores a los demás / satisfacción en las relaciones / respeto por uno mismo
­ – Sensación recontrol emocional

También en este caso, la conducta asertiva tendrá unas consecuencias en el entorno y la conducta de los demás:
­ 1. Frenan o desarman a la persona que les ataque
­ 2. Aclaran equívocos
­ 3. Los demás se sienten respetados y valorados
­ 3. La persona asertiva suele ser considerada “buena”, pero no “tonta”.

Después de ver los diferentes estilos comunicativos con sus respectivas características, podemos reflexionar sobre cual es nuestro propio estilo, y así poderlo mejorar si fuera necesario, acercándonos a la asertividad que es el modelo de relación interpersonal por excelencia.

Tengamos presente que detrás de una dificultad para relacionarse correctamente suele haber problemas de ansiedad, baja autoestima, sentimientos de culpabilidad,… así que os animo a practicar la asertividad.

Fuente: “La asertividad, expresión de una sana autoestima” de Olga Castanyer Mayer-Spiess

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